
gráciles yacen en ellas las livideces sobre trashumantes
perdidos callejeros guiados por colores atonales
el color es la ley, el no color es el caos, la barbarie, el agravio
el escupitajo en la melena diamantina y el encéfalo nudo de gusanos
Ahí mismo la muerte me rozó
me lo sacó en cara, le respondí y el sol no quiso ni mirar.
Hoy no solo está el antidogma antidios Dadá: Babá y Mamá.
La felicidad es la nada la apolínea farsa
la euforia es el ritmo el brindis la maravilla
el Dionisio destronado


